viernes, 11 de junio de 2010

LA MISION EN LA DINAMICA DE LA INTERCULTURALIDAD.

1.- EL DINAMISMO DE LAS CULTURAS
La Cultura corresponde, a la dimensión más importante del ser humano su raíz latina la ubica en el collere, es decir en el cultivo de… este cultivo nos diferencia radicalmente de todos los otros seres vivos, estos actúan casi exclusivamente por sus instintos y por la exclusiva satisfacción de sus necesidades fundamentales de supervivencia, sin que medie para ello no la reflexión, la conciencia y la libertad .
Los seres humanos por estar dotados bio-psicológimente de condiciones que les diferencian de los demás son capaces de la construcción de otros espacios o ambientes, es interesante la explicación, que en este ofrece el filósofo español Fernando Savater en su libro, ética para Amador en la cual señala es verdad querido Amador que los castores al borde de los ríos también construyen sus madrigueras pero están condenados a construir siempre las mismas y a repetirlas casi siempre en función de sus necesidades, los seres humanos en cambio por poner solo el ejemplo de la vivienda son capaces de construir casas con diferentes espacios destinar terrenos para el cultivo y otros para la habitación y decidir, según el tipo de materiales y tecnologías con los que cuenta la vivienda que desea tener.
La cultura es por lo tanto todo aquello que representa una forma de producción humana, o sea todo aquello que no es natural en el sentido que viene espontáneamente del algunos de los famosos reinos animal, vegetal o mineral .
En este sentido por ser tan amplio el concepto de lo que es capaz de producir el ser humano, se intenta de alguna manera comprender cuales son las dimensiones de eso que llamado culturas y que va a diferenciar a un grupo de otro.
En este sentido todas persona y todos los pueblos desarrollan una cultura es decir un conjunto de productos de diverso índole con el cual se diferencia los unos de los otros al tiempo que producen lo que necesitan para vivir y desarrollarse.
La cultura tiene como decíamos anteriormente unas dimensiones :

Dimensión tecnológica
La primera de ellas, es la llamada dimensión exterior o tecnológica, con la cual las personas, los grupos y los pueblos intentan hacer frente a cada una de las necesidades vitales por las que deben atravesar, para que los seres humanos en el contacto son su medio ambiente, den respuestas mediante la creación de diferentes artefactos o tecnologías que posibiliten su vida, en este sentido la Canoa y el remo o curiara y canalete, es un ejemplo claro de cómo los pueblos navegantes, en contacto con un medio ambiente acuático necesitan después de una atenta observación de las leyes de la naturaleza, responder mediante la creación de estos instrumentos y cada uno lo hará según su esquema, pero respondiendo a las necesidades .
El tejido por ejemplo es una adaptación a la necesidad de abrigo y su elaboración y refinamiento dependerá tanto de las necesidades como del tipo de materiales que se encuentre disponibles en el entorno. En este sentido el sencillo tejido del Yanomami es una adaptación a necesidades bien diferentes de las ruanas de los indígenas Paeses que por estar en el frio, utilizan el tejido de modo bien diferente para ropas más gruesas que les resguarden.
Dimensión de las relaciones sociales.
La siguiente Dimensión es la dimensión de las relaciones sociales y de cómo se establecen, los diferentes nexos entre los grupos ya sean lo que están ligados al parentesco como a la familiaridad y la vecindad es decir que tipo de familias somos? ¿Cómo se distribuye la autoridad en el grupo? ¿Quienes ejercen poder y autoridad sobre que cosas? ¿Como se organiza la vida mas allá de las familias en los espacios del poder en el territorio del Pueblo.
Dimensión Simbólica.
La ultima Dimensión es la dimensión de lo simbólico es decir es la explicación profunda sobre el amistad y el valor de las cosas y de las realidades, es decir de todo aquello que una sociedad va a considerar como valor, en este sentido toda sociedad o grupo humano posee un conjunto, de valores los cuales organiza o jerarquiza de acuerdo a su propio criterio.
Tener en cuenta estas tres dimensiones de la cultura es fundamental para irnos entendiendo como pueblo y como sociedades, pues en ella está explicitada la vida de las personas y es en ella donde la vida personal y social de muchos tiene su humus fundamental. Es por lo tanto para nosotros como agentes de pastoral como misioneros el lugar donde ese proceso de anuncio del Evangelio debe acontecer, so pena de que si no se da , este anuncio se quede en una referencia abstracta.
El gran antropólogo latinoamericano Guillermo Bonfil Batalla, señala que cada cultura representa un horizonte civilizatorio, es decir por tratarse del ejercicio colectivo de la libertad en realidad se trata de la andadura de un pueblo que desarrollando un conjunto de tecnologías, desarrolla al mismo tiempo un conjunto de relaciones sociales estructura un modo de explicar el mundo y su sentido. Todas la culturas poseen por lo tanto, valores solo que no siempre los jerarquizan de las misma manera sino que asignan, a cada uno de ellos un peso dentro de una escala que cada comunidad, se da a si misma.
La cultura es a los pueblos lo que la psicología es a las personas, lo que el alma es al cuerpo en termino griegos, es decir constituyen como su dimensión más existencial, de allí que esta, la cultura, sea el terreno fundamental donde la Misión debe habérselas para que se pueda decir que efectivamente el mensaje del Evangelio encuentra su lugar más profundo.
2.-FUNDAMENTACION TEOLOGICA DE LA MISION.
La Misión de Cristo redentor confiada a la Iglesia se encuentra en sus orígenes, con esta expresión del recordado Juan Pablo II en la carta sobre la actividad misionera de la Iglesia Redemtoris Missio, nos vemos en la necesidad de pensar que efectivamente el conocimiento de Cristo y de su mensaje único de salvación está lejos aún de ser comprendido, en primer lugar por los propios cristianos y en segundo, lugar por la Iglesia en su conjunto y evidentemente por la humanidad .
Efectivamente si observamos la inmensa mies y las terribles deshumanizaciones en tantos contextos aun las llamadas culturas las de mayoría cristiana están sometidas, el sin sentido de la vida de muchos que deambulan en nuestras sociedad, llenas de gente pero vacías de los hijos e calor humano, nos damos cuenta que efectivamente aun la naturaleza gime con gemidos inefables esperando la manifestación gloriosa de los hijos de Dios.
La Misión anuncio de Jesus del Hijo.
Y entonces la Misión consiste en el anuncio, en la manifestación del inmenso amor del Padre para toda la humanidad, revelado el maravilloso acontecimiento de la encarnación del verbo es decir del hijo amado que vivía con el Padre desde la eternidad(Aparecida).Ese Dios que Jesús nos revela, es un Dios cuya única definición bíblica, es que el es amor es decir entrega donación don de si. En Cristo por lo tanto Dios quiere que todos los hombre se salven y lleguen al conocimiento de la verdad (1Tes2).Cristo vino y nos mostro el camino, mediante su vida y su palabra nos enseñó la primacía de del Padre, de los Pobres, de la Fraternidad, nos ofreció con su entrega en la cruz el camino claro, del que ama hasta dar la vida y el Padre con su resurrección confirmo su camino su palabra y nuestro destino.
Dios que creo al ser humano, Hombre y mujer los creo, les quiere salvar mediante Jesucristo les quiere ofrecer vida ”porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre también, que se entrego a Si mismo como rescate por todos” (1 Tim 2,5-7) mediante el HIJO les quiere señalar el camino para restablecer la relación fundamental de padres e hijos e hijas.
La Misión del Hijo es continuada por el Espíritu dado a los discípulos como guía como apoyo como soporte como fuerza fundamental para impulsarle a la acción y la contemplación por los caminos.
La Misión es anuncio y compromiso con el Reino de Dios.
La misión del cristiano que es la de la Iglesia tiene por finalidad el anuncio de Jesús y la Construcción del reino de Dios. El reino de Dios está abierto a toda la humanidad destinado q que todos los pueblos alcancen la plenitud.
La Misión Anuncio del Reino.
La Misión es con el anuncio de Jesucristo una inauguración del reino de Dios “la Proclamación y la instauración del Reino de Dios son el objeto de su misión:”porque a esto he sido enviado (Lc 4,43). La Palabra para designar el reino es la palabra Basileia-praxis, es más que un lugar una acción en la Dios actúa.
Características del Reino de Dios
1.- Destinado a todos los hombres: en particular a los pobres y a las víctimas del rechazo y del desprecio.
2.- se dirige a toda la persona, en su dimensión física y espiritual, los milagros son el signo elocuente de este hecho.
3.- El Reino Transforma las relaciones humanas en la medida en que aprendemos amarnos.
El Reino interesa las personas a al sociedad y al mundo entero. Trabajar por el el Reino quiere decir ir reconocer y favorecer el dinamismo divino que está presente en la historia humana y la transforma. Construir el Reino significa trabajar por la liberación del mal en todas sus formas- Efectivamente Jesús nos impulsa a la Misión su espíritu que nos acompaña como creyentes hoy nos pide que seamos sus testigos y que podamos ayudar a nuestros hermanos a encontrarse con la razón profunda de sus vidas. ( RM 14).

“ Reino que inaugura Jesús es el Reino de Dios; él mismo nos revela quién es este Dios al que llama con el término familiar « Abba », Padre (Mc 14, 36). El Dios revelado sobre todo en las parábolas (cf. Lc 15, 3-32; Mt 20, 1-16) es sensible a las necesidades, a los sufrimientos de todo hombre; es un Padre amoroso y lleno de compasión, que perdona y concede gratuitamente las gracias pedidas.
El Reino está destinado a todos los hombres, dado que todos son llamados a ser sus miembros. Para subrayar este aspecto, Jesús se ha acercado sobre todo a aquellos que estaban al margen de la sociedad, dándoles su preferencia, cuando anuncia la « Buena Nueva ». Al comienzo de su ministerio proclama que ha sido « enviado a anunciar a los pobres la Buena Nueva » (Lc 4, 18). A todas las víctimas del rechazo y del desprecio Jesús les dice: « Bienaventurados los pobres » (Lc 6, 20). Además, hace vivir ya a estos marginados una experiencia de liberación, estando con ellos y yendo a comer con ellos (cf. Lc 5, 30; 15, 2), tratándoles como a iguales y amigos (cf. Lc 7, 34), haciéndolos sentirse amados por Dios y manifestando así su inmensa ternura hacia los necesitados y los pecadores (cf. Lc 15, 1-32).
La liberación y la salvación que el Reino de Dios trae consigo alcanzan a la persona humana en su dimensión tanto física como espiritual. Dos gestos caracterizan la misión de Jesús: curar y perdonar. Las numerosas curaciones demuestran su gran compasión ante la miseria humana, pero significan también que en el Reino ya no habrá enfermedades ni sufrimientos y que su misión, desde el principio, tiende a liberar de todo ello a las personas. En la perspectiva de Jesús, las curaciones son también signo de salvación espiritual, de liberación del pecado. Mientras cura, Jesús invita a la fe, a la conversión, al deseo de perdón (cf. Lc 5, 24). Recibida la fe, la curación anima a ir más lejos: introduce en la salvación (cf. Lc 18, 42-43). Los gestos liberadores de la posesión del demonio, mal supremo y símbolo del pecado y de la rebelión contra Dios, son signos de que « ha llegado a vosotros el Reino de Dios » (
Efectivamente Jesús nos impulsa a la Misión su espíritu que nos acompaña como creyentes hoy nos pide que seamos sus testigos y que podamos ayudar a nuestros hermanos a encontrarse con la razón profunda de sus vidas.


3.-LOS MODELOS DE IGLESIA Y LA DINAMICA MISIONERA.
La Misión que es básicamente Misión de Dios hacia la Humanidad cumplida por Cristo, pues Dios quiere que todos los hombre se salven y lleguen al conocimiento de la verdad( 1 Tes), ha sido confiada a la Iglesia con el auxilio del Espíritu Santo que la anima y la conduce. Ahora bien, esta nuestra Iglesia, de la cual formamos parte, mediante el bautismo, en diversos estados y formas, no siempre se ha entendido a si misma de un modo univoco, es decir único y universal para todos, sino que dependiendo de las condiciones históricas y de la ideas generales en boga ha ido configurando su existencia. Y es así como encontramos varias formas de entenderla.
Cada Forma de ver y de entender a su vez a la Iglesia va a generar una Misionologia, esto es un estilo, de comprender como continuar a la obra apostólica, veamos rápidamente una posible forma de entender la Iglesia
Modelo de Iglesia Sociedad Perfecta.
Este modelo capta o explica la Iglesia como sociedad perfecta debido a la reforma del papa Gregorio en el siglo XI en este caso la Iglesia es capacitada y se como exclusivamente de los ministros ordenados, el laico tenía y tiene, en esta visión muy poca cabida, el sacerdote en la práctica representa allá Iglesia .
El Modelo Misionológico de este esquema está representando por lo que Irarrazaval señala como el modelo de ” Misión de las cruzadas, se trata por lo tanto de atraer a los descristianizados y alejados , sincréticos , en este modelo se considera la religiosidad y la cultura popular como sospechosas y por tratarse de cruzadas no hay ningún aprecio por ellas. La idea es meter a todos en el esquema que se considera el correcto.

Modelo de Iglesia de los Movimientos.
Es un modelo donde hay una fuerte carga espiritual se piense por ejemplo en el Movimiento Pentecostal u otros en este modelo la Misión está muy ligada a la idea de ofrecer la palabra de Dios y experiencias ya sea de corte místico, espiritual o incluso con experiencias curativas.
Misión de Iglesia de secciones o departamentos.
Aquí la iglesia es comprendida como una especie de super-organizacion que puede ofrecer algunos grupos donde integrarse en este modelo se promueve sin desearlo de parte de los actores que intervienen un modelo de Iglesia, donde cada uno se organiza como puede se promueve una religión a la medida de cada cual.
Modelo de Iglesia Comunidad de comunidades.
En este modelo se señala que la Iglesia tiene una dimensión de vida comunitaria Comunión y Koinonia es decir servicio tiene profundas raíces bíblicas y ha sido el tema que el Concilio Vaticano II ha retomado señalando que la Iglesia es en Cristo como un signo e instrumento de unidad con Dios y con todo el género humano (LG 1).
Este modelo cuando es asumido asume entonces mediante la celebración sencilla de la Fe y la enseñanza la perspectiva de una comunicación que pasa mediante el contacto sencillo de las comunidades cristianas.
4.- EL DIAOLGO INTERCULTURAL REQUISITO DEL ANUNCIO DEL EVANGELIO
5.-CONSTRUCCION DE PROYECTO INTERCULTURALES.
Según Xavier Albó: “La interculturalidad se refiere sobre todo a las actitudes y relaciones de las personas o grupos humanos de una cultura con referencia a otro Grupo cultural, a sus miembros o a sus rasgos y productos culturales.”19 Por lo tanto una transformación intercultural del quehacer misionológico pasa por la centralidad que le demos a la relación con “otros”, a la alteridad. La interculturalidad desarrolla al máximo la capacidad de las personas de diversas culturas para relacionarse entre sí de manera positiva y creativa. Esto quiere decir que la interculturalidad supone algo más que la simple tolerancia, el mínimo respeto para poder convivir. Esto es necesario para el pluralismo pero la interculturalidad tiene como meta “relaciones de manera positiva y creativa”. Genera un enriquecimiento mutuo entre todos y todas, sin perder por ello la identidad cultural de los interlocutores. Los sujetos primarios de la interculturalidad no son las culturas o ni siquiera el conocimiento que sobre ellas tengan diversas personas, sino las personas mismas; las personas concretas que se expresan y viven en diversos contextos culturales. Sin embargo, lo personal tampoco basta, la interculturalidad debe desembocar en unas estructuras e instituciones sociales con enfoque intercultural positivo.
El diálogo intercultural forma parte de un proceso educativo “que pretende transformar el mirar ingenuamente etnocéntrico a un mirar crítico y autocrítico.” Para que exista una relación de interculturalidad se necesitan como mínimo dos polos: el reconocimiento de la propia identidad y el reconocimiento de la alteridad. La identidad tiene que ver con “echar raíces hacia adentro” tanto a nivel personal como comunitario.
Es imprescindible el conocimiento y la confianza en sí mismos y en su grupo cultural. La valoración de lo propio, incluso cuando otros lo rechazan, es el punto de partida para una verdadera interculturalidad. El fortalecimiento de esta identidad grupal cultural es indispensable para cualquier relación intercultural positiva y particularmente necesario es trabajar la autoidentificación cultural en el caso de los miembros de las culturas subordinadas. En esta dimensión de la identidad hay que tener presente también la perspectiva de género pues nuestras culturas están organizadas desde un sistema patriarcal que corroe la valoración y confianza que las mujeres podemos tener en nosotras mismas. Por lo tanto, romper con actitudes y estructuras de desvalorización o violencia y fortalecer los procesos de autoidentificación de mujeres y varones puede ayudar a construir relaciones más justas. El otro polo es el de la alteridad, tiene que ver con la actitud y capacidad de apertura, respeto y acogida hacia los otros, que son distintos por provenir de culturas distintas, incluso desconocidas.
Reconocer que vivimos en sociedades multiculturales exige de nosotras y nosotros una mística que posibilite el encuentro, el diálogo, el “tender puentes” y a partir de allí, la transformación de nuestro quehacer teológico. Aceptar que no puedo comprender algo del otro, forma parte de esta mística: “la aceptación de que hay cosas del otro que uno no puede comprender da al mismo tiempo permanencia e igualdad en la relación... hacer convivibles diferencias que no pueden reducirse a un denominador común”.
3. Misión como “tender puentes”.
Como dije al comienzo de esta ponencia vengo del continente de la Virgen de Guadalupe y Juan Diego, pertenezco a una estirpe espiritual que ha “rumiado” el Nican Mopohua y que descubre en los colores de los amaneceres y atardeceres la presencia femenina de Dios. Quisiera recordar aquí la dinámica central del acontecimiento guadalupano pues creo que guarda en sí un modo de relaciones justas y necesarias entre sujetos de diferentes culturas que quieren favorecer una interculturalidad positiva, en especial cuando estas relaciones se da entre grupos culturales diferentes y atravesados por las desigualdades sociales.
“Es necesario, que seas tú mismo el que vayas y hables”28 le dice Guadalupe a
Juan Diego al negarse este a volver por el obispado. Según el relato náhuatl el obispo Juan de Zumárraga, al comienzo no cree a Juan Diego: “Y habiendo escuchado toda su narración, su mensaje, como que no mucho lo tuvo por cierto, le dijo: “Hijo mío, otra vez vendrás, aún con calma te oiré…Salió; venía triste porque no se realizó su encargo” (44-46). El Obispo ciertamente cree en la Virgen, pero no en la del Tepeyac.
Realmente no cree en la voluntad y en el deseo del indio. Para el prelado el indio no es sujeto histórico. El pobre no es un sujeto en quien se pueda creer.29 Por eso cuando Juan Diego se encuentra de nuevo con la Virgen, después de haber visto al Obispo, le dice:
"Mucho te suplico, Dueña mía, Reina y Niña mía, que a alguno de los noblesmás valiosos, los conocidos, estimados y respetados, les des el encargo de pasar y llevar tu pensamiento y tu palabra, para que le crean. Porque ciertamente , yo soy un campesino de por allí, un cordel, una escalerilla, la mierda del pueblo, soy hoja, me mandan, me tienen que llevar a cuestas: y tú Hija mía la más desamparada, Niña mía, Señora y Reina mía, me envías a un lugar por donde no ando y no paro"(54-55)El trauma que sufre Juan Diego es realmente profundo. El indio ya no se ve como es, se ve según la imagen que otros tienen de él. Como el Obispo no creyó en él,el pobre tampoco cree en sí mismo. La única persona que vale es la poderosa. El resultado es que ya no acepta su misión, pide que mejor se la den a "los nobles, conocidos, estimados y respetados". El indio ya está ideologizado, está defendiendo y procurando que los poderosos lleven adelante la historia. Con su actitud Juan Diego se autodestruye. Ahora está convencido de que ser campesino es razón suficiente para dejar de ser el enviado de la Virgen. Y, lo que es peor, piensa que es lo mismo ser campesino que estar amarrado (cordel) y ser mandado. Esto es la negación total de lo que se proponía la Virgen. Después de su ida a México con el Obispo, Juan Diego es una persona totalmente deshecha. Noxocoyouh. La Virgen no oculta la verdad,

¿Cómo “tender puentes” desde nuestra práctica misionera y desde la reflexión teológica? Hoy mismo sigue fallando la interculturalidad, en la práctica misionera, al no fortalecer los dos polos mencionados anteriormente, la identidad y la alteridad a causa de las asimetrías socioeconómicas. “El diálogo intercultural en América Latina está hipotecado por estructuras históricas de patriarcado, por el pasado colonial y por la hegemonía contemporánea del pensamiento único”.30Cuando no se da la autoidentificación (por parte de los grupos subordinados), como consecuencia de no ser aceptados como distinto por el grupo dominante, la interculturalidad es negativa, porque lleva al debilitamiento y eventualmente a la desaparición de ellos mismos como grupo cultural. Para lograr, desde nuestra práctica misionera, relaciones interculturales equitativas es necesario pensar juntas las diferencias culturales y las desigualdades sociales en un tiempo en que cada vez es más difícil defender las diferencias sin cuestionar las inequidades. Uno de los principales obstáculos para un enfoque intercultural en América Latina es la estructura general de poder, tanto en su dimensión económica como social, que exalta a una cultura en menoscabo de las otras. Por lo tanto para lograr un enfoque intercultural positivo y plenamente desarrollado en nuestras prácticas misioneras precisamos favorecer dinámicas que ayuden al fortalecimiento de la estructura interna personal y grupal, fortaleciendo así la propia identidad en especial de los grupos y culturas más oprimidas. Superar las discriminaciones aceptando al distinto como tal, incidir en la estructura social, política y económica en la lucha contra la pobreza y las desigualdades sociales. Favorecer relaciones donde cada uno se acepta a sí mismo, y tiende desde ahí un puente a los otros-as. me parece adecuado retomar el paradigma de la “missio inter gentes” que expresa lo que quiero sugerir en esta ponencia: la necesidadde una misión desde la interculturalidad. Este paradigma quiebra el monopolio de una Iglesia que envía misioneros y una Iglesia que recibe, enfatiza la responsabilidad de cada Iglesia local para la misión. Valora el pluralismo cultural y religioso proponiendo el diálogo intercultural e interreligioso sabiéndose desafiada a una comunicación intercultural de la fe.
Podemos transformar intercultural e interreligiosamente el quehacer teológico porque la realidad que confesamos con el nombre de Dios se da ella misma en muchos nombres y nos habla en muchas lenguas, culturas y religiones (Hch 2,1-13; Hb 1,1). Se trata de un proceso de apertura a la palabra del otro como memoria religiosa, en el que también resuena la verdad de Dios. Necesitamos aprender a caminar por los muchos caminos de Dios y a rehacer el propio camino desde sus cruces y relaciones con los caminos del otro. Desde el pluralismo cultural que se vive en América Latina estamos desafiados a deconstruir la monoculturalidad de la razón teológica que subyace a ladogmática de la fe cristiana.
La teología de la misión en el evangelio de S. Juan nos presenta como punto departida del proceso evangelizador el encuentro con Jesús, “¿Dónde vives? … Venid y lo veréis… Fueron, pues, vieron donde vivía y se quedaron con él aquel día” (Jn 1, 38-39).
A partir de esta experiencia fundante estos discípulos llaman a otros compartiéndole su experiencia e invitándolos nuevamente a un encuentro con Jesús y al seguimiento (Jn 1,35-51). Esta misma dinámica la encontramos en el texto de la Samaritana donde Jesús nos ayuda a comprender la misión como diálogo profético.36 Nuevamente la centralidad del encuentro (en un pozo, lugar de seducción, de noviazgo Gn 24,10-61; Gn 29, 1-20; Ex 2,16-22) de dos sujetos culturales y religiosos diferentes, varón y mujer que transgreden normas culturales discriminatorias. El evangelista nos presenta un diálogo COMISION DE LA VERDAD Y RECONCILIACION. Informe final de la Comisión de la Verdad y
El paradigma de la “missio inter gentes” surgió en el contexto del pluralismo religioso de Asia, donde vive más del 60 % de la humanidad. Es un contexto de diálogo entre las religiones, las culturas y los pobres.
intercultural e interreligioso, una conversación teológica entre Jesús y la Samaritana donde se pone el énfasis en Moisés y los patriarcas en vez de David y los reyes. Jesús promueve el diálogo desde el mundo religioso de la “otra”, dialoga partiendo desde la teología samaritana, usando símbolos conocidos para ella, hay una revelación mutua, un intercambio intercultural e interreligioso y esto se da en un proceso lento (Jn 4,1-26).
A partir de este encuentro enriquecedor y revelador de su misma verdad, ella llama a otros y les ayuda a un nuevo encuentro con el Señor, “muchos samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por las palabras de la mujer que atestiguaba” (Jn 4,39). Una comunidad de amistad que atrae a otros y otras; en el diálogo el discípulo y la discípula comparten la palabra, ofrecen la reconciliación y la paz (Jn 20, 21-23), tienden puentes entre pueblos y comunidades.
Ya en el año 1991 el Pontificio Consejo de Diálogo Interreligioso y la Congregación para la Evangelización de los Pueblos nos proponía como camino para la misión diferentes formas de diálogo interreligioso y comunicación intercultural: el diálogo de la vida, el de las obras, el de los intercambios teológicos, el de la experiencia religiosa (Ver Diálogo y Anuncio Nº 42,43,44). Desde América Latina proponemos estas diferentes formas de diálogo no solo con las “grandes religiones” sino con las espiritualidades y experiencias religiosas de los pueblos indígenas, afroamericanos y otros grupos culturales. 4. ADentro de esas “geografías humanas” el rostro de las mujeres migrantes negras, indígenas y mestizas de nuestro continente y sus experiencias vividas en sus comunidades de origen y destino, nos desafían más que nunca a una misión que tiende puentes, que rompe silencios y que privilegia una interculturalidad positiva y creativa.

viernes, 4 de junio de 2010

Enseñar y ser felices

Este blogs tiene la intencion de colaborar y ser puente de encuentro entre todos aquellos, que buscan que su vida cotidiana como docentes o como agentes misioneros, tenga un sentido mas profundo . De aquellos que quieren, que la misma se realice desde la fuente es decir desde un sentido de identidad y de vocación.
En un mundo tan hostíl, en el que la violencia va tomando cada ves mas espacios los educadores que seguimos a Jesus maestro, no podemos conformarnos con esa realidad sino que estamos llamados a hacernos nosotros mismos artesanos de paz y de convivencia ciudadana.Estamos convocados a cambiar la hostilidad por hospitalidad, a ser personas que recibamos a los otros como husepedes-hermanos. La expresion latina con la que termina el Evangelio del Señor sus ultimas palabras "euntes docete", nos muestran un programa euntes vayan, salir al encuentro de los que no se ven a simple vista o de los que son rechazados por distintas condiciones por su etnia, por su condicion social o por cualquiere otra condicion hagamonos puente , solidaridad, compañia de camino y en muchos casos ser guia con la luz que no se apaga.